Por fallas y obras, en un contenedor se guardan cadáveres

 Por fallas y obras, en un contenedor se guardan cadáveres
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Un contenedor refrigerado almacenaba este mes 148 cadáveres sin identificar y que no han sido retirados, en el Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses de Guayaquil. Este reservorio fue alquilado por $6960 hace un año y donado este mes, tras el daño del compresor que abastecía los frigoríficos del centro, inaugurado en marzo del 2016 por el expresidente Rafael Correa.

El centro, formado por seis bloques, tenía un sistema de climatización que operaba al 10 % de su capacidad, según un informe de Servicio Nacional de Medicina Legal y Ciencia Forense de julio del 2019.

Las instalaciones eléctricas y de climatización del centro forense “operan en condiciones no aptas” para su equipamiento tecnológico, dice el documento, que menciona también el riesgo de una paralización temporal y definitiva de las actividades si no se interviene.

En estos tres años, el centro no recibió mantenimiento preventivo, solo correctivo cuando algún equipo se dañaba, coincidieron varios funcionarios.

“El sistema eléctrico motivó a paralizar muchas áreas… (los funcionarios) tuvieron que mudarse, porque no se soportaba el calor”, dijo Víctor Díaz, administrador del centro, construido por la empresa Pladeco S.A. por $15 millones.

Hace más de un mes, el centro forense entró a una ‘repotenciación’ de los sistemas eléctrico, de climatización y ventilación por $509 000, a cargo de la EP de Producción y Desarrollo Estratégico de la Universidad Técnica de Machala. Por estas tareas, los muertos se trasladaron al contenedor de 40 pies (12 metros de largo).

Sistema de frío de la morgue habría fallado
La obra la contrató el Servicio Nacional de Medicina Legal en agosto, luego de recibir las instalaciones del Ministerio del Interior. “Recién el 2 de mayo se firmó un convenio de uso”, justificó Milton Zárate, director del Servicio, sobre la falta de mantenimiento del edificio.

José Acosta, representante de la contratista pública de Machala, explicó que en el centro había una sobrecarga eléctrica muy alta y que por eso no podían funcionar al 100 % los equipos. “(Hubo) una mala distribución de carga cuando lo construyeron, lo que significa que toda la carga estaba en un solo bloque”, refirió, y agregó que eso se está corrigiendo.

A esto, Mauricio Herdoíza, gerente de Pladeco, firma que edificó el centro, indicó: “Entregamos de acuerdo a las exigencias del contrato y la consultoría. El sistema quedó funcionando en 100 %”.

El centro, al que llegan entre 12 y 15 cadáveres por día, comparte la acometida eléctrica (de media tensión) con la infraestructura de la Policía Judicial y las viviendas fiscales, según un informe. Este suministro se independizará y el laboratorio tendrá su propio medidor.

“Todos esos trabajos han venido postergándose…, los equipos tecnológicos, de varios millones de dólares, necesitan siempre estabilidad en cuanto a voltaje y respaldo de generadores”, sostuvo Christhian Rengifo, jefe del Laboratorio de Criminalística de la Zona 8.

Estos trabajos también se hacen, según el proceso de contratación, por la compra de equipos tecnológicos para el laboratorio de genética.

Deudos que acuden a diario a retirar los cuerpos de sus familiares en el centro forense no han visto afectada su atención. “Todo se ve bien, aunque hay varias personas con casco trabajando con cables”, dijo Sonia Rangel, quien retiró el cuerpo de su tía.

A inicios de octubre, unos técnicos revisaban los cables subterráneos y otros soldaban una estructura metálica para colocar una cubierta que evite filtraciones en el invierno, en la terraza del bloque A, donde funciona medicina legal. Este mes se tenía previsto dar mantenimiento a las tres cámaras frigoríficas, con capacidad para 36 cuerpos, y al cuarto frío, para 60. También se sustituirán diez compresores de aires que presentaban “fallas de eficiencia”.

Los trabajos llevaban el 70% de avance al 22 de este mes, según la entidad forense. El plazo, de 90 días, vence a fines de noviembre. A partir de esa fecha, explicó el director Milton Zárate, rige la garantía de un año, fijada en el contrato para el mantenimiento preventivo.

Algunos trabajos ya fueron atendidos. Las luminarias externas, apagadas por meses, ya funcionan, dijo un trabajador; mientras un policía agregó que los daños con la climatización también se resolvieron.

En el centro funcionan áreas de medicina legal, criminalística (áreas de balística, audio y video), taller de inspección ocular (levantamiento de indicios), entre otros. (I)

Pruebas de ADN se harán en laboratorio de Guayaquil
El centro forense de Guayaquil contará con equipos tecnológicos para el análisis de material genético (ADN), los cuales determinarán vínculos biológicos en casos de paternidad o maternidad, peritajes y pruebas de tejidos, enumera Milton Zárate, director general del Servicio de Medicina Legal.

Estos análisis solo se hacen en Quito. Entre enero y septiembre del 2019 se realizaron 1232 pruebas genéticas provenientes de todo el país, según cifras de esta dependencia forense.

“Se podrá mapear el perfil genético de los cadáveres NN que ingresan, guardar muestras biológicas y almacenarlas para futuras comparaciones. Con eso disminuirá la cantidad de NN”, estima la médico legista Fabiola Robalino.

En el centro de Guayaquil hay 148 cadáveres con identidad desconocida o sin retirar. Estos cuerpos deben ser inhumados en 30 días, en los cementerios, los que deben disponer del 3% de sus espacios para colocar dichos cadáveres, según establece una normativa del Ministerio de Salud del 2018.

Al momento se han sepultado 76 cuerpos y este mes se prevé inhumar 30 más en el país, según el cronograma del Servicio de Medicina Legal.

En el equipamiento del laboratorio, que tendrá secuenciador genético, equipos de extracción de ADN, termociclador, entre otros, con reactivos e insumos, invirtieron cerca de un millón de dólares. (I)

Fuente: El Universo

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