Michelle Obama afirma que Donald Trump es el «presidente equivocado» para Estados Unidos

 Michelle Obama afirma que Donald Trump es el «presidente equivocado» para Estados Unidos
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El partido demócrata vivió este lunes 17 de agosto  la primera jornada de su convención, la gran fiesta electoral de la campaña, maniatada por las restricciones del Covid-19. Miles de delegados, personalidades y periodistas debían haberse juntado en Milwaukee para impulsar a su candidato, el exvicepresidente Joe Biden, en un espectáculo de luces, globos, palmetazos en la espalda y ovaciones.

La pandemia forzó a los organizadores a convertirlo en un evento virtual y el resultado, según se pudo comprobar, está en las antípodas del akelarre electoral de cada cuatro años: fue un evento monótono y enlatado, señala abc.es.

La maestra de ceremonias, la actriz Eva Longoria, puso de su parte, pero no levantó el espectáculo. La sucesión de discursos -algunos pregrabados-, vídeos electorales, momentos musicales e imágenes de votantes aplaudiendo desde los salones de sus casas fue tediosa.

Longoria hablaba desde un plató con pinta de informativos, pero que solo ofrecía propaganda. A ratos, la emisión parecía uno de esos interminables comerciales nocturnos, que venden cuchillos japoneses, colchones milagrosos o sofás masajeadores.

El programa solo levantó el vuelo en su recta final, cuando se encadenaron intervenciones de políticos republicanos a favor de Biden, con el discurso de su enemigo político en el partido -Bernie Sanders- y, sobre todo, con la intervención final, la de Michelle Obama. Como era previsible, el discurso de la exprimera dama fue el mejor de la noche. Apeló a las emociones en una noche sosa para llamar al voto a Biden y contra Trump.

«Donald Trump es el presidente equivocado para este país, no está a la altura del momento», dijo del actual huésped de la Casa Blanca, del que dijo que ha tenido una presidencia de «caos, división y falta de empatía». Advirtió, además, de que no cambiará en el futuro: «Simplemente no puede ser quien nosotros necesitamos. Es lo que hay», dijo del presidente.

Obama hizo un llamamiento efusivo a ir a votar, recordó que Trump ganó las elecciones a pesar de perder el voto popular por imponerse en algunos estados por un puñado de votos. Convertida en uno de los rostros más populares del partido demócrata, y en uno de los atractivos para atraer el voto de las minorías, imploró a los votantes a ejercer su voto de forma anticipada o a pasarse horas de cola el 3 de noviembre para echar a Donald Trump.

«Las cosas empeorarán si no conseguimos un cambio en esta elección, tenemos que ir a votar a Joe Biden como si nuestras vidas dependieran de ello», dijo.

El discurso de Obama, sin embargo,no escapó a la falta de frescura dominante durante la noche. Es evidente que lo grabó hace varios días, porque no hizo mención a Kamala Harris, la candidata a vicepresidenta con Biden, y que aspira a ser la primera mujer y la primera persona negra en el cargo. También mencionó que la pandemia se ha llevado «a más de 150.000 personas» y la cifra de muertos ya ha sobrepasado los 170.000.

La presencia de Obama era decisiva porque Biden necesita que, como con Barack Obama en 2008 y 2012, la minoría negra acuda a las urnas. La caída en la participación de este electorado en 2016 fue una de las claves en estados decisivos, como Michigan.

Pero también necesita que el sector izquierdista no pierda el entusiasmo con un candidato moderado. La aparición de Bernie Sanders, el estandarte socialista del partido, buscó reactivar a ese electorado, que votará a Biden con la nariz tapada.

«Debemos unirnos, derrotar a Donald Trump y elegir a Joe Biden y Kamala Harris», rogó Sanders en un buen discurso, con energía y centrado en las políticas sociales que él ha defendido y que Biden, en parte, ha abrazado.

Pocos minutos antes de que él hablara, compareció John Kasich, exgobernador de Ohio y excandidato a la presidencia por el partido republicano. Él y Sanders son extraños compañeros de convención, y una muestra de la ambición de Biden por mantener el voto demócrata más izquierdista y pescar apoyos entre los republicanos moderados.

Un «discurso divisivo»

«Me pareció un discurso muy divisivo, extremadamente divisivo», respondió Trump a los periodistas este martes 18 de agosto en la Casa Blanca, según recoge la agencia AFP.

También señaló que si no fuera por el expresidente Barack Obama, ni siquiera estaría en el poder. «Estaría en otro lugar construyendo edificios», afirmó.

«Por favor que alguien le explique a @MichelleObama que Donald J. Trump no estaría aquí en la bella Casa Blanca, si no fuera por el trabajo hecho por su esposo, Barack Obama», apuntó el mandatario.

Trump -que se vanaglorió de la fortaleza de la economía con índices de desempleo muy bajos hasta el golpe del coronavirus- reiteró que la situación está mejorando rápidamente.

«Mi gobierno y yo creamos la mejor economía de la historia de cualquier país», aseguró el mandatario, pese a que el desempleo está por encima de 10%.

El martes Trump atizó el debate sobre el sufragio a distancia afirmando que el voto universal por correo sería un «desastre», en medio de una enconada pugna con los demócratas.

«Esto va a terminar con una elección amañada o nunca van a salir con el resultado y van a tener que repetirlas y nadie quiere eso», advirtió el mandatario. (I)

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