La corrupción no te importa

 La corrupción no te importa
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Juan Esteban Guarderas

A ti te digo lector. Si tú estás indignado por la corrupción estás majareta. Esa es la postura oficial del sistema legal ecuatoriano. En serio. Actualmente existe jurisprudencia que establece que la ciudadanía no es víctima de la corrupción, lo es el Estado. Los ciudadanos no tienen vela en ese entierro. Según nuestro sistema, los delitos de corrupción son tan ajenos para un ciudadano ecuatoriano como lo sería una manipulación bursátil ilegal en la bolsa de Singapur.

Nosotros financiamos al Estado a través de nuestros impuestos, si le roban al Estado no nos roban a nosotros. No somos víctimas. Nosotros, los ciudadanos, somos los principales destinatarios de los servicios públicos. Si no hay plata para pagar a los profesores, si el sistema de salud no tiene buena calidad porque se han vaciado las arcas fiscales, ¡no se duela de la corrupción! ¡Usted no es víctima! Los ciudadanos ecuatorianos son los mandantes, los dueños del Estado; las instituciones no les pertenecen a los políticos, la titularidad es del pueblo ecuatoriano. Roban nuestras instituciones, pero eso no nos compete. ¿Han escuchado un mayor sinsentido?

Pero hay una razón para este criterio legal. Si no somos víctimas no podemos ser parte de los juicios por corrupción. Es decir, si nos enteramos de una ilegalidad podemos denunciarla; esto es ponerlo en atención de las autoridades públicas. Luego cruzar los dedos, eso es todo lo que podemos hacer. Cruzar los dedos para que a los funcionarios les dé la gana de enjuiciar y de perseguir los delitos de corrupción. Por lo tanto, como los ciudadanos no somos víctimas de la corrupción, y estos delitos le conciernen únicamente al Estado, entonces todo se mueve entre funcionarios. La Fiscalía y sus funcionarios acusan, acusa también la Procuraduría (en su rol de representante del Estado), ante un juez que también es funcionario, y necesariamente entre los acusados habrá funcionarios. La lucha anticorrupción se convierte en algo de, para, por, desde, hacia funcionarios. ¡Ajá! ¡Esa es la razón del sinsentido!

Los ciudadanos, luego de denunciar, ¿podemos exponer ante el juez nuestros argumentos? ¿Podemos oponernos a las excusas que presenten los acusados? ¿Podemos pedir que se practiquen nuevas pruebas? No, nada. Podemos verlo por la tele.

¿Hay alguien que se sorprenda de que haya un festival de impunidad? En otros países los ciudadanos – como sí son considerados víctimas – pueden participar en el proceso. Si la Fiscalía y Procuraduría tienen órdenes de acusar laxamente, los ciudadanos se encargan de que el juicio sea real, son una presencia que impide que el juez haga lo que le venga en gana, etc.

Ahora hay una ley que puede solucionarlo. Está en la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional. ¡Tramítenla! ¡¿Qué esperan?! ¡Tramítenla!

Tomado de diario El Comercio ec.

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Columnista

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