Entrevista con Del Rincón

 Entrevista con Del Rincón
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José Ayala Lasso (columnista)

Con estupefacción escuché la entrevista hecha por el periodista Fernando del Rincón, de CNN, al Secretario de Gobierno Roldán, el día 27 de abril. Pocas veces se ha visto tanta vulgaridad e insolencia de un periodista con su entrevistado. Desde el primer momento, escudándose en una lacrimosa solidaridad con las víctimas del coronavirus en el Ecuador, a cuyo Gobierno encontraba responsable de que Wuhan se hubiera trasladado a Guayaquil, exigió que el Ministro Roldán monosilábicamente reconociera la negligencia del Gobierno. Subrayó que la entrevista había sido solicitada por el Ecuador y dudó que Roldán pudiera responder a sus preguntas a nombre del Presidente Moreno. Su actitud adquirió niveles de ofensa cuando irónicamente dijo que a quien deseaba entrevistar era al Presidente Moreno y que lo “esperaba en los estudios”.

El Secretario de Gobierno no pudo ejercer su derecho de argumentar, ni pudo explicar los cuadros estadísticos que exhibió. Su entrevistador no dejó de interrumpirle y presionarle para obtener respuestas a la medida de sus acusatorias preguntas. Cuando Roldán adujo que algunas de las fotos usadas por Rincón para denigrar al Ecuador correspondían a hechos ocurridos en otros países, se indignó el periodista, brincó en su silla y, rasgándose las vestiduras, dijo que todas sus afirmaciones eran demostrables.

Rincón a quien un prestigioso periodista ha calificado como “coleccionista de cabezas”, se dejó llevar probablemente de la sintomática convicción de que un país pequeño y sus representantes pueden impunemente ser maltratados. Hipócritamente, se irguió sobre un pedestal auto construido para hacer conocer que “decenas de miles” de sufrientes ecuatorianos le envían dolidos mensajes pidiendo que los proteja de la ineficiencia del Gobierno frente a la tragedia del coronavirus.

Finalmente, Rincón dio por terminado su interrogatorio y desconectó los micrófonos. No quedó claro lo que había pretendido, pero saltó a la luz su falta de profesionalismo. Explicó su “autoridad” para juzgar argumentando que “ha recorrido el mundo.” Y dejó flotando en el ambiente el olor pestilente de conexiones políticas con el más grande destructor de la historia de nuestro país.

Los ecuatorianos, independientemente de nuestro criterio sobre el Gobierno de Lenín Moreno, no podemos aceptar indolentes la actitud de Rincón. El Gobierno debe reaccionar severamente. No es aceptable que CNN permita que uno de sus empleados actúe de manera ofensiva con sus entrevistados y, menos aún, con el país al que éstos representan. Un periodista puede ser firme en la ejecución de su trabajo y en la defensa de sus ideas, pero no puede ignorar los límites impuestos por el respeto a la dignidad de todo ser humano.

Y los entrevistados deben saber en qué terreno incursionan…

Tomado de diario El Comercio Ec.

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