Chile: Nueva e incierta era

 Chile: Nueva e incierta era
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Por: Cristian Bravo Gallardo

Si bien el resultado producto de la insurrección popular de octubre de 2019 fue la convocatoria a una reforma constitucional que dirigen las fuerzas de izquierda, las elecciones presidenciales tomaron otra dirección.

José Antonio Kast, líder de la derecha conservadora, ganó la primera vuelta y aparece con grandes opciones para el balotaje del 19 de diciembre próximo. Ello tomando en cuenta que, desde el retorno a la democracia en Chile con las elecciones de 1989, un candidato que quedó segundo jamás logró llegar al Palacio de La Moneda. En segunda vuelta, los chilenos deberán escoger entre dos candidatos que representan visiones antagónicas del país.

Por un lado, está Gabriel Boric que logró el 25,83%. Se trata de un joven diputado que representa a la coalición Apruebo Dignidad, que aglutina a partidos de izquierda y extrema izquierda y cuya candidatura creció a partir del estallido de 2019, en donde se encauzó la realización de una nueva Constitución a través de la denominada “Convención Constituyente”, que se desarrolla actualmente en ese país.

Su contrincante, el exdiputado José Antonio Kast de 55 años, considerado de extrema derecha y pinochetista, ha desarrollado una larga carrera en la conservadora Unión Demócrata Independiente. Kast llega a segunda vuelta con el 27.9 % de los votos y su ascenso se debe principalmente a la defensa del modelo económico que un sector de la población teme pueda verse afectado por el reposicionamiento de fuerzas radicales.

Por ahora, los resultados han supuesto un duro golpe para las organizaciones que se ubican en el centro. La democristiana Yasna Provoste y el derechista Sebastián Sichel no alcanzaron entre ambos el 25% de los votos. La segunda vuelta se enfocará seguramente en llegar hacia ese sector.

La gran sorpresa de la jornada la dio Franco Parisi, un hombre que, desde el estado norteamericano de Alabama, realizó una campaña por medio de redes sociales. Parisi, quien mantiene problemas con la justicia chilena, fue tercero con un 12,8% de aceptación. Su propuesta está basada en contar con una presencia limitada del Estado, menos impuestos y lo que él denomina una “democracia digital».

Por otro lado, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados se muestra un equilibrio entre los bloques de izquierda y derecha. Ello de alguna manera, permitirá mantener la influencia por parte de las coaliciones que por tres décadas han dominado la política chilena y que en esta ocasión han sido relegadas.

Las elecciones en Chile son una muestra más de cómo se mueven los péndulos en la región. En ese sentido, las opciones que se configuran para el electorado en el escenario actual, es el de una izquierda dura o el de una derecha conservadora, ambas consideradas como radicales. Democracia versus fascismo o democracia versus comunismo, ese será el dilema ante cual los chilenos se enfrentarán en una segunda vuelta donde los extremos políticos buscarán acercarse hacia un centro que por hoy está muy golpeado.

La confrontación que probablemente se generará en el país del sur, devela una nueva e incierta era y un problema complejo que seguramente va a tener incidencia en la región, la cual deberá estar preparada para otra dosis tóxica de polarización política.

Tomado de diario El Telégrafo

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